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Adorno de calabaza de un mundo- Tallado a mano-Perú
Adorno de calabaza de un mundo- Tallado a mano-Perú
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Este maravilloso adorno de calabaza con personas uniéndose de la mano representa cómo todos en este mundo somos verdaderamente parte de una familia global y que cuando nos acercamos en amor y paz, juntos podemos ayudarnos y cuidarnos unos a otros y resolver no solo los problemas de individuos, familias y comunidades, sino que resuelven muchos de nuestros problemas globales como el medio ambiente, la atención médica, la educación, la pobreza, los derechos de las mujeres y los niños, la paz mundial y más. Colóquelo en su árbol o cuélguelo en su casa como recordatorio de que todos somos parte de la misma familia.
Las calabazas también son una verdura natural y de forma única, similar a una calabaza o calabacín. Como tal, los diseños, formas y dimensiones variarán ligeramente.
- Mide aproximadamente 2-1/2” de alto x 2-3/4” de diámetro
Hecho a mano, tallado y grabado por artesanos del Perú e importados de comercio justo.
Los artesanos peruanos han practicado el arte de tallar calabazas durante más de 4.500 años, transformando una simple calabaza en cuencos, cajas, campanillas de viento, pajareras, carteras, jarrones y otros elementos de decoración del hogar de intrincados diseños. Los pueblos gemelos de Cochas Grande y Cochas Chico, donde nuestras artesanas Raquel y Esperanza viven, trabajan y dirigen talleres de tallado de calabazas para crear empleos locales, son el centro de este antiguo arte.
Para obtener más información sobre los artistas que crean estos adornos ecológicos y las técnicas que utilizan, lea nuestra descripción ampliada en "Acerca de los artesanos".
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About the Artisans
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Ingrese a De Colores Art, una empresa local que nivela el campo de juego para los aldeanos al ofrecer capacitación gratuita a cualquiera que demuestre la iniciativa de aprender un oficio. La empresa emplea a 30 mujeres y 18 hombres para tejer y bordar productos textiles, con la opción de trabajar desde casa utilizando materiales proporcionados por la empresa. De Colores reconoce la cultura de sus empleados mayas, por lo que permite flexibilidad horaria y da tiempo libre para los días de siembra y cosecha.
De Colores también invierte en proyectos de educación comunitaria financiando dos escuelas locales en los pueblos vecinos de Chujupen y Pachoj y ofreciendo becas a estudiantes que califiquen.
Además de estimular la economía local mediante la creación de nuevos puestos de trabajo, De Colores hace un esfuerzo consciente por utilizar materiales reciclados siempre que sea posible. La razón de esto es doble: preservar la cultura maya, ya que los textiles reciclados muestran patrones de tejido tradicionales que no se ven a menudo en los textiles más nuevos, y reducir los desechos y el desperdicio.

Las comunidades colaboran en el proceso de producción, ya que los hombres trabajan en los textiles más grandes y las mujeres hacen el bordado, el crochet y el macramé que se ven en piezas más pequeñas. En algunos casos, para ser competitivos, se utilizan máquinas de coser para ensamblar el producto terminado, aunque todos los componentes están hechos a mano y bordados a mano en algodón, lana y/o seda.
